En el marco del 18º Congreso Mundial de la Carne de la OPIC organizado por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), el miércoles por la mañana se realizó la III Sesión “La industria de la carne ante los desafíos de la sustentabilidad”.
La misma estuvo moderada por el Profesor Neville Georgy y el primer orador fue el Dr. Henning Steinfeld, Coordinador Principal de Ganadería, Medio Ambiente e Iniciativa de Desarrollo de la FAO, quien expuso sobre “El ganado emerge de la larga sombra”.
En este sentido, Steinfeld señaló que ante la serie de problemas que enfrenta el sector hay diversas posturas. “Algunos los niegan y dicen ‘los problemas no existen’; otros dicen que los problemas son de alcance local y por ende deberían ser resueltos por cada país por separado; hay otros que señalan que los problemas son sistémicos y que lo único que se puede hacer es mitigarlos; y hay extremistas que dicen que los problemas existen pero que no hay ninguna solución posible. Más allá de las diferentes posturas, lo que a esta altura está claro es que los problemas están y no pueden ignorarse. Por eso hay que dar el debate”.
Para el especialista este debate debe girar en torno al impacto que genera la actividad ganadera en el cambio climático debido a la producción de metano, carbono y la emisión de gases de efecto invernadero, producto de las vísceras de ganado, los desechos líquidos y el almacenamiento del estiércol.
“De todas formas, hay que destacar que estas emisiones son microbianas, a diferencia de las emisiones que provienen de la industria”.
Por otro lado, para Steinfeld “la industria ganadera tiene que desligarse de la desforestación, sobre todo la ilegal, para no perjudicar su imagen”.
Asimismo, el especialista opinó que los microbios generados durante el proceso digestivo de los rumiantes pueden ser combatidos mediante cambios en la alimentación de los animales, así como también con vacunaciones e innovaciones tecnológicas.
“A la hora de hablar de soluciones para los desechos líquidos, lo mejor es cubrir los sumideros. Sé que la alternativa no es muy accesible para todos, pero en todo caso, los productores tendrían que buscar la manera de obtener algún tipo de ayuda para poder hacerlo. También hay que mejorar el almacenamiento de los desechos que es una de las fuentes de contaminación”.
El panelista explicó que la intensidad de la producción es clave, en tanto diversos estudios científicos demostraron que a mayor productividad menor cantidad de emisión de gases de efecto invernadero.
“Esto demuestra que la sombra que aqueja al sector no es irreversible: se pueden reducir las emisiones si se produce con mayor eficiencia. Para ello hay que implementar estrategias complementarias que apunten al cambio en el uso de la tierra, que incluyan más investigación científica y que se logren sistemas de producción más intensivos”.
Sin embargo, Steinfeld también reconoció que la mayor concentración en la producción genera otro tipo de problemas que atentan contra la sustentabilidad (contaminación del agua, malas condiciones de vida para los animales).
Por último contó que “en los países desarrollados el sector ganó mucha productividad, ya que produce más carne en la misma cantidad de tierra. En cambio, en América Latina el aumento de la productividad vino de la mano de la extensión de la frontera agrícola”.
Mundo finito
Luego fue el turno de Bryan Weech, Director de Ganadería de la Fundación Vida Silvestre, quien habló sobre “Produciendo carne para un planeta finito. Un paso adelante”.
Weech se mostró complacido por tener la oportunidad de participar del 18º Congreso Mundial de la Carne. “Hay un refrán que dice que ´no se puede despertar a quien quiere seguir durmiendo’. Y el hecho de que se me permita estar hoy aquí presente hablando sobre sustentabilidad significa que la industria ganadera ha hecho un gran avance”.
El panelista consideró que el gran desafío que enfrenta el sector es cómo producir más utilizando menos recursos.
“Hay que tener en cuenta que el 33% de la tierra de todo el planeta se utiliza para producir alimentos. Eso representa el 58% de la tierra habitable para el ser humano”.
Weech advirtió que para 2050 se calcula que la población mundial será de 9 mil millones de personas, con todos los desafíos que ello implica. “Este crecimiento demográfico generará mayor ingreso y mayor demanda a nivel mundial”, por lo que una mayor sustentabilidad será imprescindible. Para el especialista, esto último se logra a través del mejoramiento de la genética, mayor eficiencia en los procesos de administración y de gestión, mayor productividad de la tierra y una mayor innovación tecnológica.
“Tenemos que hablar de una mayor optimización más que de maximización. Y habría que unificar los criterios para medir la productividad, que puede ser mediante la cantidad de cabezas por hectárea o la cantidad de kilo de carne que se obtiene por hectárea”.
Por último el panelista sostuvo que en el marco de la búsqueda de una mayor sustentabilidad tiene que haber modificaciones legislativas pero también “prácticas voluntarias” por parte de la industria que concienticen a los productores.
“La industria debería ponerse de acuerdo en 6, 7, 8 puntos básicos, aprovechar más las investigaciones científicas, incorporar los avances tecnológicos y unificar metodologías de producción. Si uno no sabe adónde va, cualquier camino lo va a llevar. Pero para la industria ganadera, el camino es la sustentabilidad”, concluyó.
Esfuerzo integral
Por su parte, Christopher Brown, de la Dirección Ética y Recursos Sustentables de la ASDA, explicó las diversas medidas que vienen adoptando importantes actores de la industria del sector para lograr una mayor sustentabilidad.
“En la búsqueda de una mayor sustentabilidad tenemos que involucrarnos con nuestros proveedores pero también con los proveedores de nuestros proveedores. Es una acción que tiene que abarcar a todos”.
Como ejemplo, Brown detalló la política que está llevando a cabo la empresa norteamericana Wal Mart, que se basa en 3 ejes: utilizar el 100% de energía renovable; llegar a cero residuos; y comercializar productos que sostengan a las personas y al medio ambiente.
“Nuestros clientes esperan que haya cambios pero también tienen que ayudarnos. Ellos son parte de la solución. De todas formas, me parece que no hay que abrumar a los consumidores con información innecesaria, porque sería contraproducente”, dijo.
Asimismo, explicó que el objetivo de Wal Mart para 2015 es reducir las emisiones de dióxido de carbono en 20 millones de toneladas métricas a lo largo de toda la cadena.
“De lo que se trata es de conjugar ética con eficiencia”, afirmó.
Sustentabilidad en toda la cadena
Mientras tanto, Siem Korver, Presidente del Grupo de trabajo de la Carne y el Clima de la UE habló sobre “La sustentabilidad de la cadena cárnica. Un imperativo del Mercado”.
En este sentido, Korver dijo que la meta para el sector es “alimentar a una mayor cantidad de gente con menos recursos”, lo cual para él es el lema de la sustentabilidad.
“En los últimos años, hubo un notorio cambio en la demanda y en el sector. Ya no se habla sólo de la productividad, sino también de la sustentabilidad, de la sanidad animal, del cuidado del medio ambiente. En definitiva, el mercado podría definirse como un triángulo: productividad, buena vida animal y cuidado del medio ambiente”.
Para el especialista el interés por la sustentabilidad se da a nivel mundial, por lo que la industria de la carne debería sumarse de manera “activa”, no “defensiva”. “Hay que involucrarse y hacer propuestas. Establecer alianzas entre los distintos actores de la cadena. Un claro ejemplo es el grupo de trabajo nuestro, con el que hacemos reuniones periódicas para intercambiar experiencias”.
Korver advirtió que los estudios respecto del impacto del sector en el cambio climático deberían hacerse extensivos a toda la cadena de la carne, desde el productor hasta el consumidor. “La cadena de la carne es mucho más compleja de lo que la mayoría de la gente piensa y de lo que muchos estudios científicos toman para realizar sus estudios. Hay múltiples actores que no son tenidos en cuenta. Para reducir la emisión de dióxido de carbono hay que incluir a todos los actores: al sector público y al privado”.
El panelista también opinó que habría que tener en cuenta las distintas formas de producción según las regiones, las especies, etc.
“Dejémonos guiar por la ciencia, unifiquemos las metodologías, establezcamos un abordaje integral para toda la cadena. La Unión Europea reconoce sus responsabilidades y está dispuesta a implementar los cambios que sean necesarios para lograr la sustentabilidad”.
Alemania, actor clave en mercado porcino
La segunda mesa de panelistas estuvo moderada por Wilfred Legg, de la OECD y el primer orador fue Paul Brand, quien invitó a los presentes a participar del próximo Congreso Porcino, que se realizará el año que viene en Alemania. “Alemania seguirá siendo un actor clave en el sector porcino. Hoy somos los principales productores detrás de China y Estados Unidos”.
Brand señaló que el mercado porcino sigue creciendo en Alemania, que este año faenará un total de 600 millones de cabezas, 10 millones más que hace 10 años.
El ejemplo de Brasil
Por su parte, Fernando Sampaio, Coordinador de Sustentabilidad de la Asociación Brasileña de Exportadores de la Carne, quien hizo un repaso por la historia de la ganadería brasileña, que comenzó con la colonización portuguesa. Asimismo, dijo que la introducción de cebú implicó una revolución para el sector a fines del siglo XIX.
Para Sampaio, el gran cambio en la ganadería moderna comienza a producirse en 1960, cuando se lleva a cabo la extensión de la frontera agrícola hacia el Oeste del país. El mismo proceso se profundizó en la década siguiente hacia el Norte. Este aumento del uso de la tierra se mantuvo en los últimos 50 años, lo cual implicó un enorme avance en la productividad del sector.
“Esto fue una política de Estado que implementaron todos los gobiernos de Brasil. Fue una política integral a largo plazo. Y eso queda reflejado en la distribución de los frigoríficos”.
No obstante, Sampaio señaló que ese proceso de extensión de la frontera agrícola tiene que detenerse. “Ya no necesitamos seguir incorporando tierras. Estamos al borde del Amazonas. En vez de seguir sumando tierras, lo que tenemos que hacer es ganar en productividad, tanto por hectárea como por animal, mediante la genética y la alimentación. Por ejemplo, Estados Unidos tiene menor cantidad de cabezas de ganado pero produce más carne”.
El panelista comentó que Brasil antes tenía un menor costo de producción que el resto de los países, aunque hoy en día eso ya no es así. “Hoy en día nuestros costos de producción son parecidos a los de Australia o algunas regiones de los Estados Unidos, como Arkansas”.
“Nuestro éxito se debió por un lado a las ventajas comparativas y a las políticas de Estado. Eso nos permitió por ejemplo ganar los mercados de exportación que la Unión Europea dejó libres por problemas sanitarios. Así llegamos a Rusia y a Medio Oriente”.
Por último, Sampaio hizo referencia al gran esfuerzo que está haciendo Brasil para reducir las emisiones de gas de efecto invernadero. En este sentido, señaló que su país destina un territorio de la magnitud de Francia y España para poblaciones aborígenes y otro de la magnitud de Alemania y España juntas como áreas protegidas.
“En ningún otro país del mundo el sector ganadero se sacrifica tanto por la conservación del medio ambiente. En definitiva, las innovaciones tecnológicas serán claves para producir más de manera más sustentable”.
También criticó los parámetros que utilizan algunos estudios científicos para medir la emisión de metano en Brasil. “Hemos reducido el impacto ambiental matando animales más jóvenes. Por otro lado, el 17% del biodiesel es producido con grasa de carne bovina. Sería más contaminante para Europa importar granos para alimentar animales que carne”.
Algunas iniciativas
El Profesor Cledwyn Thomas habló sobre “Iniciativa sustentable e iniciativa de políticas de la IMS”. Al igual que muchos de sus predecesores, Thomas señaló que el consumo de carne crecerá a nivel mundial por el aumento demográfico y de ingresos. Y también dijo que el 80% del crecimiento provendrá de los países en desarrollo, sobre todo en lo que respecta al mercado porcino, que es que tiene mejores perspectivas.
Thomas agregó que el gran desafío será mejorar la productividad y la eficiencia para satisfacer la demanda.
“Siempre se está haciendo hincapié en los aspectos negativos de la ganadería. Me parece que habría que resaltar con mayor énfasis los aspectos positivos: esta actividad permite la subsistencia de mucha gente; convierte alimentos no comestibles en comestibles; es el primer paso para sacar a muchas poblaciones de la pobreza; conserva el paisaje; aporta a la biodiversidad; y al ciclo de nutrientes, entre otros beneficios”.
Además, el panelista explicó que las pasturas mantienen el ecosistema y la biodiversidad y capturan emisiones de dióxido de carbono, al tiempo que los cerdos aportan a la fertilización de los suelos.
Thomas advirtió que la intensificación de la producción puede tener consecuencias negativas, en tanto provocaría concentración y destruiría el hábitat y el medio ambiente.
“Esto se revierte con tecnología”, aseguró y agregó que el sector tiene que “comunicar mejor. La información está, a veces no se difunde”.
También dijo que hay que profundizar los estudios para determinar los alcances que tienen la digestión de los rumiantes, el almacenamiento de los residuos y el uso de la tierra en la emisión de gases con efecto invernadero.
El panelista dijo que la carne vacuna supera a la porcina y a la avícola en la emisión de este tipo de gases, aunque destacó que según estudios la producción intensiva emite menos gases que la producción orgánica extensiva.
Por último, explicó que el 80 por ciento de la emisión de gases se produce en los establecimientos, aunque consideró que hay que profundizar el estudio de la huella de carbono en la cadena de la carne.
“No tenemos que hacernos los distraídos. Hay que aceptar el desafío de producir de manera más eficiente y más sustentable haciendo selección directa de animales, manipulando la digestión de los mismos, innovando en la gestión y en la logística. Tenemos que adoptar estrategias que nos permitan ganar a todos”.
Buenas perspectivas
Para concluir, Pablo Caputti hizo una reseña sobre algunas de las conclusiones de la Reunión que realizó el INAC en Uruguay la semana pasada para analizar las perspectivas del sector.
“La producción mundial de carne es estable, producto del uso de la tierra para otras producciones y de las sequías que afectaron a Australia, Nueva Zelanda y América del Sur”.
De todas formas, Caputti aseguró que al sector le aguarda un futuro promisorio, teniendo en cuenta el crecimiento demográfico y el consecuente aumento de la demanda.
La misma estuvo moderada por el Profesor Neville Georgy y el primer orador fue el Dr. Henning Steinfeld, Coordinador Principal de Ganadería, Medio Ambiente e Iniciativa de Desarrollo de la FAO, quien expuso sobre “El ganado emerge de la larga sombra”.
En este sentido, Steinfeld señaló que ante la serie de problemas que enfrenta el sector hay diversas posturas. “Algunos los niegan y dicen ‘los problemas no existen’; otros dicen que los problemas son de alcance local y por ende deberían ser resueltos por cada país por separado; hay otros que señalan que los problemas son sistémicos y que lo único que se puede hacer es mitigarlos; y hay extremistas que dicen que los problemas existen pero que no hay ninguna solución posible. Más allá de las diferentes posturas, lo que a esta altura está claro es que los problemas están y no pueden ignorarse. Por eso hay que dar el debate”.
Para el especialista este debate debe girar en torno al impacto que genera la actividad ganadera en el cambio climático debido a la producción de metano, carbono y la emisión de gases de efecto invernadero, producto de las vísceras de ganado, los desechos líquidos y el almacenamiento del estiércol.
“De todas formas, hay que destacar que estas emisiones son microbianas, a diferencia de las emisiones que provienen de la industria”.
Por otro lado, para Steinfeld “la industria ganadera tiene que desligarse de la desforestación, sobre todo la ilegal, para no perjudicar su imagen”.
Asimismo, el especialista opinó que los microbios generados durante el proceso digestivo de los rumiantes pueden ser combatidos mediante cambios en la alimentación de los animales, así como también con vacunaciones e innovaciones tecnológicas.
“A la hora de hablar de soluciones para los desechos líquidos, lo mejor es cubrir los sumideros. Sé que la alternativa no es muy accesible para todos, pero en todo caso, los productores tendrían que buscar la manera de obtener algún tipo de ayuda para poder hacerlo. También hay que mejorar el almacenamiento de los desechos que es una de las fuentes de contaminación”.
El panelista explicó que la intensidad de la producción es clave, en tanto diversos estudios científicos demostraron que a mayor productividad menor cantidad de emisión de gases de efecto invernadero.
“Esto demuestra que la sombra que aqueja al sector no es irreversible: se pueden reducir las emisiones si se produce con mayor eficiencia. Para ello hay que implementar estrategias complementarias que apunten al cambio en el uso de la tierra, que incluyan más investigación científica y que se logren sistemas de producción más intensivos”.
Sin embargo, Steinfeld también reconoció que la mayor concentración en la producción genera otro tipo de problemas que atentan contra la sustentabilidad (contaminación del agua, malas condiciones de vida para los animales).
Por último contó que “en los países desarrollados el sector ganó mucha productividad, ya que produce más carne en la misma cantidad de tierra. En cambio, en América Latina el aumento de la productividad vino de la mano de la extensión de la frontera agrícola”.
Mundo finito
Luego fue el turno de Bryan Weech, Director de Ganadería de la Fundación Vida Silvestre, quien habló sobre “Produciendo carne para un planeta finito. Un paso adelante”.
Weech se mostró complacido por tener la oportunidad de participar del 18º Congreso Mundial de la Carne. “Hay un refrán que dice que ´no se puede despertar a quien quiere seguir durmiendo’. Y el hecho de que se me permita estar hoy aquí presente hablando sobre sustentabilidad significa que la industria ganadera ha hecho un gran avance”.
El panelista consideró que el gran desafío que enfrenta el sector es cómo producir más utilizando menos recursos.
“Hay que tener en cuenta que el 33% de la tierra de todo el planeta se utiliza para producir alimentos. Eso representa el 58% de la tierra habitable para el ser humano”.
Weech advirtió que para 2050 se calcula que la población mundial será de 9 mil millones de personas, con todos los desafíos que ello implica. “Este crecimiento demográfico generará mayor ingreso y mayor demanda a nivel mundial”, por lo que una mayor sustentabilidad será imprescindible. Para el especialista, esto último se logra a través del mejoramiento de la genética, mayor eficiencia en los procesos de administración y de gestión, mayor productividad de la tierra y una mayor innovación tecnológica.
“Tenemos que hablar de una mayor optimización más que de maximización. Y habría que unificar los criterios para medir la productividad, que puede ser mediante la cantidad de cabezas por hectárea o la cantidad de kilo de carne que se obtiene por hectárea”.
Por último el panelista sostuvo que en el marco de la búsqueda de una mayor sustentabilidad tiene que haber modificaciones legislativas pero también “prácticas voluntarias” por parte de la industria que concienticen a los productores.
“La industria debería ponerse de acuerdo en 6, 7, 8 puntos básicos, aprovechar más las investigaciones científicas, incorporar los avances tecnológicos y unificar metodologías de producción. Si uno no sabe adónde va, cualquier camino lo va a llevar. Pero para la industria ganadera, el camino es la sustentabilidad”, concluyó.
Esfuerzo integral
Por su parte, Christopher Brown, de la Dirección Ética y Recursos Sustentables de la ASDA, explicó las diversas medidas que vienen adoptando importantes actores de la industria del sector para lograr una mayor sustentabilidad.
“En la búsqueda de una mayor sustentabilidad tenemos que involucrarnos con nuestros proveedores pero también con los proveedores de nuestros proveedores. Es una acción que tiene que abarcar a todos”.
Como ejemplo, Brown detalló la política que está llevando a cabo la empresa norteamericana Wal Mart, que se basa en 3 ejes: utilizar el 100% de energía renovable; llegar a cero residuos; y comercializar productos que sostengan a las personas y al medio ambiente.
“Nuestros clientes esperan que haya cambios pero también tienen que ayudarnos. Ellos son parte de la solución. De todas formas, me parece que no hay que abrumar a los consumidores con información innecesaria, porque sería contraproducente”, dijo.
Asimismo, explicó que el objetivo de Wal Mart para 2015 es reducir las emisiones de dióxido de carbono en 20 millones de toneladas métricas a lo largo de toda la cadena.
“De lo que se trata es de conjugar ética con eficiencia”, afirmó.
Sustentabilidad en toda la cadena
Mientras tanto, Siem Korver, Presidente del Grupo de trabajo de la Carne y el Clima de la UE habló sobre “La sustentabilidad de la cadena cárnica. Un imperativo del Mercado”.
En este sentido, Korver dijo que la meta para el sector es “alimentar a una mayor cantidad de gente con menos recursos”, lo cual para él es el lema de la sustentabilidad.
“En los últimos años, hubo un notorio cambio en la demanda y en el sector. Ya no se habla sólo de la productividad, sino también de la sustentabilidad, de la sanidad animal, del cuidado del medio ambiente. En definitiva, el mercado podría definirse como un triángulo: productividad, buena vida animal y cuidado del medio ambiente”.
Para el especialista el interés por la sustentabilidad se da a nivel mundial, por lo que la industria de la carne debería sumarse de manera “activa”, no “defensiva”. “Hay que involucrarse y hacer propuestas. Establecer alianzas entre los distintos actores de la cadena. Un claro ejemplo es el grupo de trabajo nuestro, con el que hacemos reuniones periódicas para intercambiar experiencias”.
Korver advirtió que los estudios respecto del impacto del sector en el cambio climático deberían hacerse extensivos a toda la cadena de la carne, desde el productor hasta el consumidor. “La cadena de la carne es mucho más compleja de lo que la mayoría de la gente piensa y de lo que muchos estudios científicos toman para realizar sus estudios. Hay múltiples actores que no son tenidos en cuenta. Para reducir la emisión de dióxido de carbono hay que incluir a todos los actores: al sector público y al privado”.
El panelista también opinó que habría que tener en cuenta las distintas formas de producción según las regiones, las especies, etc.
“Dejémonos guiar por la ciencia, unifiquemos las metodologías, establezcamos un abordaje integral para toda la cadena. La Unión Europea reconoce sus responsabilidades y está dispuesta a implementar los cambios que sean necesarios para lograr la sustentabilidad”.
Alemania, actor clave en mercado porcino
La segunda mesa de panelistas estuvo moderada por Wilfred Legg, de la OECD y el primer orador fue Paul Brand, quien invitó a los presentes a participar del próximo Congreso Porcino, que se realizará el año que viene en Alemania. “Alemania seguirá siendo un actor clave en el sector porcino. Hoy somos los principales productores detrás de China y Estados Unidos”.
Brand señaló que el mercado porcino sigue creciendo en Alemania, que este año faenará un total de 600 millones de cabezas, 10 millones más que hace 10 años.
El ejemplo de Brasil
Por su parte, Fernando Sampaio, Coordinador de Sustentabilidad de la Asociación Brasileña de Exportadores de la Carne, quien hizo un repaso por la historia de la ganadería brasileña, que comenzó con la colonización portuguesa. Asimismo, dijo que la introducción de cebú implicó una revolución para el sector a fines del siglo XIX.
Para Sampaio, el gran cambio en la ganadería moderna comienza a producirse en 1960, cuando se lleva a cabo la extensión de la frontera agrícola hacia el Oeste del país. El mismo proceso se profundizó en la década siguiente hacia el Norte. Este aumento del uso de la tierra se mantuvo en los últimos 50 años, lo cual implicó un enorme avance en la productividad del sector.
“Esto fue una política de Estado que implementaron todos los gobiernos de Brasil. Fue una política integral a largo plazo. Y eso queda reflejado en la distribución de los frigoríficos”.
No obstante, Sampaio señaló que ese proceso de extensión de la frontera agrícola tiene que detenerse. “Ya no necesitamos seguir incorporando tierras. Estamos al borde del Amazonas. En vez de seguir sumando tierras, lo que tenemos que hacer es ganar en productividad, tanto por hectárea como por animal, mediante la genética y la alimentación. Por ejemplo, Estados Unidos tiene menor cantidad de cabezas de ganado pero produce más carne”.
El panelista comentó que Brasil antes tenía un menor costo de producción que el resto de los países, aunque hoy en día eso ya no es así. “Hoy en día nuestros costos de producción son parecidos a los de Australia o algunas regiones de los Estados Unidos, como Arkansas”.
“Nuestro éxito se debió por un lado a las ventajas comparativas y a las políticas de Estado. Eso nos permitió por ejemplo ganar los mercados de exportación que la Unión Europea dejó libres por problemas sanitarios. Así llegamos a Rusia y a Medio Oriente”.
Por último, Sampaio hizo referencia al gran esfuerzo que está haciendo Brasil para reducir las emisiones de gas de efecto invernadero. En este sentido, señaló que su país destina un territorio de la magnitud de Francia y España para poblaciones aborígenes y otro de la magnitud de Alemania y España juntas como áreas protegidas.
“En ningún otro país del mundo el sector ganadero se sacrifica tanto por la conservación del medio ambiente. En definitiva, las innovaciones tecnológicas serán claves para producir más de manera más sustentable”.
También criticó los parámetros que utilizan algunos estudios científicos para medir la emisión de metano en Brasil. “Hemos reducido el impacto ambiental matando animales más jóvenes. Por otro lado, el 17% del biodiesel es producido con grasa de carne bovina. Sería más contaminante para Europa importar granos para alimentar animales que carne”.
Algunas iniciativas
El Profesor Cledwyn Thomas habló sobre “Iniciativa sustentable e iniciativa de políticas de la IMS”. Al igual que muchos de sus predecesores, Thomas señaló que el consumo de carne crecerá a nivel mundial por el aumento demográfico y de ingresos. Y también dijo que el 80% del crecimiento provendrá de los países en desarrollo, sobre todo en lo que respecta al mercado porcino, que es que tiene mejores perspectivas.
Thomas agregó que el gran desafío será mejorar la productividad y la eficiencia para satisfacer la demanda.
“Siempre se está haciendo hincapié en los aspectos negativos de la ganadería. Me parece que habría que resaltar con mayor énfasis los aspectos positivos: esta actividad permite la subsistencia de mucha gente; convierte alimentos no comestibles en comestibles; es el primer paso para sacar a muchas poblaciones de la pobreza; conserva el paisaje; aporta a la biodiversidad; y al ciclo de nutrientes, entre otros beneficios”.
Además, el panelista explicó que las pasturas mantienen el ecosistema y la biodiversidad y capturan emisiones de dióxido de carbono, al tiempo que los cerdos aportan a la fertilización de los suelos.
Thomas advirtió que la intensificación de la producción puede tener consecuencias negativas, en tanto provocaría concentración y destruiría el hábitat y el medio ambiente.
“Esto se revierte con tecnología”, aseguró y agregó que el sector tiene que “comunicar mejor. La información está, a veces no se difunde”.
También dijo que hay que profundizar los estudios para determinar los alcances que tienen la digestión de los rumiantes, el almacenamiento de los residuos y el uso de la tierra en la emisión de gases con efecto invernadero.
El panelista dijo que la carne vacuna supera a la porcina y a la avícola en la emisión de este tipo de gases, aunque destacó que según estudios la producción intensiva emite menos gases que la producción orgánica extensiva.
Por último, explicó que el 80 por ciento de la emisión de gases se produce en los establecimientos, aunque consideró que hay que profundizar el estudio de la huella de carbono en la cadena de la carne.
“No tenemos que hacernos los distraídos. Hay que aceptar el desafío de producir de manera más eficiente y más sustentable haciendo selección directa de animales, manipulando la digestión de los mismos, innovando en la gestión y en la logística. Tenemos que adoptar estrategias que nos permitan ganar a todos”.
Buenas perspectivas
Para concluir, Pablo Caputti hizo una reseña sobre algunas de las conclusiones de la Reunión que realizó el INAC en Uruguay la semana pasada para analizar las perspectivas del sector.
“La producción mundial de carne es estable, producto del uso de la tierra para otras producciones y de las sequías que afectaron a Australia, Nueva Zelanda y América del Sur”.
De todas formas, Caputti aseguró que al sector le aguarda un futuro promisorio, teniendo en cuenta el crecimiento demográfico y el consecuente aumento de la demanda.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.